Rocket League pasó a ser gratuito en 2020 y desde entonces ha mantenido una base de jugadores enorme gracias a una fórmula que sigue sin tener competencia real: fútbol jugado con coches que pueden saltar, volar por tiempo limitado y hacer acrobacias en el aire. La barrera de entrada es baja, pero el techo de habilidad es altísimo, lo que ha sostenido una escena competitiva sólida durante años.

Psyonix mantiene el juego con temporadas de contenido cosmético (sin ventajas de juego, todo es puramente visual) y rotación de modos alternativos como hockey o baloncesto con coches. El crossplay es total entre PC, PlayStation, Xbox y Nintendo Switch, con progreso de cuenta vinculado mediante Epic Games.

Disponible en PC, PS5, Xbox Series y Nintendo Switch.