La ausencia de Batman se siente desde el primer minuto en Gotham Knights. WB Games Montreal nos presenta una ciudad huérfana, donde la muerte del Caballero Oscuro ha dejado un vacío que cuatro jóvenes héroes deben llenar: Nightwing, Batgirl, Robin y Red Hood. La premisa es sólida, pero la ejecución deja mucho que desear en esta aventura cooperativa que aspira a ser el próximo gran juego de superhéroes.
Una historia familiar con nuevos protagonistas
La narrativa de Gotham Knights arranca con el funeral de Bruce Wayne, estableciendo inmediatamente el tono melancólico que permea toda la experiencia. Los cuatro protectores de Gotham deben unirse para enfrentar la Corte de Búhos, una organización secreta que ha permanecido en las sombras durante décadas. La trama principal es competente, aunque predecible para cualquiera familiarizado con el universo de Batman.
Lo más interesante del juego radica en las dinámicas entre los personajes. Cada héroe tiene su propia personalidad bien definida: Nightwing aporta el liderazgo carismático, Batgirl la determinación técnica, Robin la inteligencia analítica y Red Hood la brutalidad necesaria. Sus interacciones durante las misiones cooperativas son genuinas y ayudan a construir una química creíble entre el grupo.
Sin embargo, la estructura narrativa sufre de ritmo irregular. Las misiones secundarias, aunque numerosas, raramente aportan algo significativo a la historia principal. Muchas se sienten como relleno diseñado para extender artificialmente la duración del juego, algo que se hace evidente después de las primeras horas de juego.

Combate sólido pero repetitivo
El sistema de combate de Gotham Knights toma prestados elementos de los juegos de Arkham, pero los adapta para el juego cooperativo. Cada personaje tiene su propio estilo de lucha distintivo: Nightwing se especializa en acrobacias y combos rápidos, Batgirl domina el hackeo y los gadgets, Robin excele en el sigilo y la teletransportación, mientras que Red Hood prefiere el combate a distancia y los ataques pesados.
La mecánica de combate funciona bien en solitario, con controles responsivos y animaciones fluidas. Los combos se sienten satisfactorios de ejecutar, especialmente cuando se encadenan las habilidades especiales de cada personaje. No obstante, la variedad de enemigos es limitada, y después de varias horas, los encuentros comienzan a sentirse repetitivos.
En modo cooperativo, el combate adquiere una nueva dimensión. Los ataques cooperativos entre personajes son espectaculares y añaden una capa estratégica interesante. Ver a Nightwing y Batgirl ejecutar un combo coordinado o a Robin y Red Hood combinar sigilo y fuerza bruta es genuinamente emocionante. Lamentablemente, estos momentos destacados no logran compensar la falta de profundidad en el diseño de combate general.

Un Gotham visualmente impresionante pero vacío
Visualmente, Gotham Knights aprovecha el poder de la PS5 para crear una versión impresionante de Gotham City. Los rascacielos se alzan majestuosos contra el cielo nocturno, las calles están llenas de detalles atmosféricos y la iluminación crea una ambientación noir perfecta. Los reflejos de los charcos, las partículas de lluvia y los efectos de iluminación dinámica demuestran el potencial técnico del juego.
Cada distrito de Gotham tiene su propia personalidad visual. Desde los elegantes rascacielos del distrito financiero hasta los callejones sombríos de los barrios más peligrosos, la ciudad se siente auténtica y lived-in. Los modelos de personajes también lucen excelentes, con animaciones faciales convincentes durante las cinemáticas.
Pero aquí surge uno de los mayores problemas del juego: Gotham se siente sorprendentemente vacía para una ciudad supuestamente viva. Pocas actividades secundarias justifican la exploración, y la mayoría de edificios son meros decorados sin funcionalidad. La traversal en motocicleta es funcional pero no particularmente emocionante, y el grappling hook, aunque útil, carece de la fluidez y satisfacción de sistemas similares en otros juegos.

Rendimiento técnico mixto en PS5
En términos de rendimiento técnico, Gotham Knights en PS5 presenta resultados mixtos. El juego ofrece dos modos: Calidad, que prioriza los gráficos a 30fps, y Rendimiento, que apunta a 60fps con algunos sacrificios visuales. El modo Rendimiento es la opción preferida, ya que la diferencia visual es mínima pero la fluidez mejora considerablemente la experiencia de juego.
Los tiempos de carga son impresionantemente rápidos gracias al SSD de la PS5, permitiendo transiciones casi instantáneas entre áreas. El audio espacial también está bien implementado, ayudando a localizar enemigos y crear una atmósfera inmersiva durante las patrullas nocturnas.
Sin embargo, el juego sufre de varios bugs y problemas de polish. Durante mi tiempo de juego encontré glitches visuales ocasionales, problemas de pathfinding en enemigos y algunos crashes esporádicos. Aunque ninguno fue game-breaking, estos problemas técnicos afectan la inmersión y sugieren que el juego necesitaba más tiempo en desarrollo.

Un potencial desperdiciado
Gotham Knights tenía todos los elementos para ser un gran juego de superhéroes: personajes carismáticos, un universo rico, gráficos impresionantes y una mecánica de cooperativo sólida. Sin embargo, la ejecución final se siente apresurada y carente de la atención al detalle que caracterizó a los mejores juegos de Batman.
La progresión de personajes es satisfactoria pero no particularmente innovadora. Desbloquear nuevas habilidades y equipamiento proporciona un sentido de progreso constante, aunque el sistema de niveles puede sentirse artificialmente inflado en ocasiones. Las misiones de historia principal son generalmente sólidas, pero las actividades secundarias raramente ofrecen algo más que experiencia y recursos.
El juego cooperativo local y online funciona sin problemas mayores, y es indudablemente la forma más divertida de experimentar Gotham Knights. Coordinar estrategias con un amigo, combinar habilidades y explorar Gotham juntos eleva significativamente la experiencia. Sin embargo, el contenido disponible se agota relativamente rápido, y la rejugabilidad es limitada una vez completada la campaña principal.

