La saga Like a Dragon ha encontrado su identidad perfecta. Después del exitoso cambio de género que supuso Yakuza: Like a Dragon en 2020, RGG Studio ha pulido cada aspecto de la fórmula hasta crear lo que posiblemente sea el mejor JRPG japonés de los últimos años. Infinite Wealth no solo cumple las expectativas, las supera con creces.
Esta octava entrega principal nos lleva de vuelta a los zapatos de Ichiban Kasuga, el carismático protagonista cuya personalidad optimista y amor por los videojuegos lo convierten en el héroe perfecto para esta nueva era de la saga. La historia arranca cuando Ichiban se ve envuelto en una conspiración que lo lleva desde las calles de Yokohama hasta las playas soleadas de Honolulu, Hawaii.
Una narrativa madura y emocionante
La historia de Infinite Wealth es un viaje emocional que aborda temas profundos como la familia, la redención y el significado de encontrar tu lugar en el mundo. Sin spoilers, puedo decir que la trama principal involucra tanto a Ichiban como a Kiryu Kazuma, creando una narrativa dual que honra el pasado de la saga mientras abraza completamente su futuro.
Lo que más impresiona es cómo el juego maneja sus momentos dramáticos. Las escenas más intensas están equilibradas perfectamente con el humor característico de la saga, creando un tono que nunca se siente forzado. Los diálogos son naturales y los personajes se sienten genuinos, algo que no todos los JRPGs logran conseguir.
El desarrollo de personajes es excepcional. Cada miembro del grupo tiene motivaciones claras y arcos narrativos satisfactorios. La química entre Ichiban y el resto del elenco es palpable, y las interacciones se sienten orgánicas tanto en las escenas principales como en los momentos más casuales.

Combate estratégico y adictivo
El sistema de combate por turnos ha sido refinado significativamente desde la entrega anterior. Los Jobs (clases de trabajo) ofrecen más variedad que nunca, desde el clásico Héroe hasta opciones más exóticas como Surfer o Housekeeper. Cada Job tiene habilidades únicas y animaciones espectaculares que hacen que cada batalla se sienta cinematográfica.
La estrategia es clave en los enfrentamientos más difíciles. No basta con atacar repetitivamente; necesitas pensar en formaciones, aprovechar las debilidades elementales y timing perfecto para los ataques especiales. El sistema de posicionamiento añade una capa táctica que hace que cada decisión importe.
Los jefes finales son verdaderos espectáculos audiovisuales. Sin exagerar, algunas de estas batallas rivalizan con las mejores secuencias de Final Fantasy en términos de escala y emoción. La dificultad está perfectamente balanceada: lo suficientemente desafiante para mantenerte alerta, pero nunca frustrante.

Hawaii como segundo protagonista
La ambientación en Hawaii no es solo un cambio de escenario; es una transformación completa de la experiencia. Las islas están recreadas con un nivel de detalle impresionante, desde las playas de Waikiki hasta los centros comerciales locales. Cada ubicación se siente auténtica y está llena de actividades secundarias que van desde competencias de surf hasta búsquedas del tesoro.
La exploración se siente más orgánica que en entregas anteriores. En lugar de estar confinado a calles urbanas densas, tienes espacios abiertos para explorar, vehículos para conducir y una sensación general de libertad que encaja perfectamente con el espíritu aventurero de Ichiban.
Los minijuegos son otro punto fuerte. Desde administrar tu propio resort hasta competir en carreras de drones, hay una variedad asombrosa de actividades que pueden fácilmente consumir decenas de horas. Ninguna se siente como relleno; todas están bien integradas en el mundo y ofrecen recompensas valiosas.

Rendimiento técnico sobresaliente
En PS5, Infinite Wealth funciona como un sueño. Los tiempos de carga son prácticamente inexistentes, lo que hace que moverte entre las diferentes áreas del mundo sea instantáneo. Los gráficos han recibido una mejora notable, especialmente en la iluminación y los efectos de agua, que se ven espectaculares en las escenas de Hawaii.
El audio merece una mención especial. La banda sonora combina elementos tradicionales japoneses con influencias hawaianas, creando una identidad musical única. El doblaje en japonés es excelente, con actuaciones que transmiten perfectamente la gama emocional de cada personaje.
La dirección artística es coherente y memorable. Cada ubicación tiene su propia personalidad visual, y los diseños de personajes mantienen el estilo distintivo de la saga mientras incorporan elementos frescos que reflejan el nuevo ambiente tropical.

Un futuro brillante para la saga
Like a Dragon: Infinite Wealth representa la madurez completa de esta nueva dirección para la saga. Es un JRPG que respeta las tradiciones del género mientras innova en aspectos clave como la narrativa y la ambientación. La duración es generosa sin sentirse inflada, con aproximadamente 60-80 horas de contenido principal y secundario de alta calidad.
Este es el tipo de juego que recuerda por qué los JRPGs siguen siendo relevantes en 2024. Tiene corazón, personalidad y una ejecución técnica impecable. Para los fanáticos de la saga, es una evolución natural perfecta. Para los nuevos jugadores, es una puerta de entrada ideal a un universo rico y fascinante.

