League of Legends lleva más de quince años siendo el estándar del género MOBA, y Riot Games sigue invirtiendo en mantenerlo fresco: nuevos campeones, rediseños visuales de los antiguos, cambios de mapa y modos rotativos como ARAM o eventos temáticos limitados. Es, con diferencia, el esport con mayor audiencia global, con el Mundial atrayendo a decenas de millones de espectadores cada año.

La curva de aprendizaje es exigente. Con más de 170 campeones, cada uno con mecánicas propias, dominar el juego lleva tiempo, pero el modelo económico es de los más respetuosos del género: todo el contenido jugable (campeones, runas, mapa) se puede desbloquear gratis jugando, y los pagos son puramente cosméticos.

Solo disponible en PC, aunque Riot ha lanzado spin-offs como Wild Rift (versión móvil independiente) para quienes buscan una experiencia similar fuera del escritorio.