Valorant llegó en 2020 apostando por una fórmula que muchos consideraban imposible de equilibrar: la precisión y economía de ronda de un shooter táctico clásico combinada con habilidades de personaje al estilo Overwatch. El resultado ha convertido a Valorant en uno de los shooters competitivos más jugados del momento, con una escena esports que Riot ha cultivado activamente desde el lanzamiento.
El anticheat Vanguard, que funciona a nivel de kernel, es uno de los más agresivos del mercado, y es la razón por la que Valorant tiene fama de estar relativamente limpio de tramposos en comparación con otros shooters competitivos gratuitos. Cada agente aporta habilidades que abren nuevas estrategias de equipo sin romper el equilibrio de la economía de armas, que sigue siendo el corazón táctico del juego.
Disponible en PC y, desde 2024, también en PS5 y Xbox Series con crossplay entre consolas (aunque no entre PC y consola en partidas competitivas).
