Llevo cubriendo Nintendo el tiempo suficiente para saber que WarioWare siempre ha sido la rareza mas entranable del catalogo japones de la gran N. Esa mezcla de humor absurdo, microjuegos de tres segundos y una direccion de arte que parece hecha por un adolescente con exceso de cafeina es parte de su encanto desde hace casi dos decadas. Por eso entre con muchas ganas a Get It Together!, la entrega para Switch que promete reinventar la formula al convertir a cada personaje en una pieza jugable con habilidades propias. Y aunque hay momentos geniales, termine el juego con la sensacion de que la idea era mejor sobre el papel que en la ejecucion real.
Una premisa ambiciosa que cambia las reglas
Lo que hace diferente a este WarioWare es que ya no controlas simplemente tocando la pantalla o girando el mando de forma generica. Aqui manejas a un personaje especifico, cada uno con un moveset distinto, dentro de microjuegos disenados especificamente para esa mecanica. Mona se mueve en su scooter, Kat y Ana atacan con espadas gemelas, Mike canta para generar ondas de sonido. La idea es brillante en teoria: en vez de una accion universal para resolver todos los microjuegos, cada personaje aporta una forma unica de interactuar con el caos.
El problema es que esta ambicion tiene un costo enorme en la variedad que siempre definio a la saga. Antes, la gracia de WarioWare era la sorpresa constante: nunca sabias si el siguiente microjuego pediria tocar, soplar, gritar o sacudir el mando. Ahora, al estar atado a las habilidades de un personaje concreto, muchos microjuegos terminan sintiendose repetitivos dentro de cada set, porque la mecanica de control limita las posibilidades de diseno. Es un cambio de filosofia que entiendo por que lo intentaron, pero que sacrifica parte de lo que hacia especial a la franquicia.

Modo historia y variedad de personajes
El modo historia te lleva a traves de las burbujas del universo WarioWare, cada una protagonizada por un personaje distinto con su propio set de microjuegos. Es divertido ver como cada uno de ellos, desde el propio Wario con su cabezazo hasta 9-Volt patinando con su control de NES, aporta personalidad al conjunto. Los disenos siguen siendo tan disparatados y coloridos como siempre, con esa esteticas de collage digital que parece sacada de un sueno febril de los noventa.
Sin embargo, la dificultad y el ritmo se sienten menos calibrados que en entregas anteriores. Hay tramos donde el juego te machaca con microjuegos que dependen mas de adivinar el input correcto para ese personaje que de reflejos puros, lo cual rompe el flow tan caracteristico de la saga. Cuando WarioWare funciona bien, entras en un trance casi hipnotico de reaccion instantanea. Aqui ese trance se interrumpe demasiado seguido por la necesidad de recordar que boton hace que cosa con cada personaje.

El modo cooperativo, la joya escondida
Donde el juego realmente brilla es en su modo multijugador cooperativo. Jugar con un amigo, cada uno controlando un personaje distinto dentro del mismo microjuego, genera situaciones comicas y caoticas que si logran capturar la magia original de la saga pero elevada a otro nivel. Ver a dos jugadores intentando coordinarse en fracciones de segundo para resolver un microjuego absurdo es de las experiencias mas divertidas que he tenido en Switch en mucho tiempo, y es un recordatorio de que Nintendo todavia sabe disenar experiencias sociales geniales cuando se lo propone.
Este modo cooperativo, junto a los minijuegos extra que se desbloquean tras completar la historia, alarga bastante la vida util del titulo. Hay suficiente contenido para justificar el precio, especialmente si tienes con quien compartir la experiencia. En solitario, sin embargo, la propuesta se siente mas corta y menos memorable que otras entregas de la saga.

Presentacion y nostalgia bien aprovechada
Visualmente el juego mantiene ese estilo unico que WarioWare siempre ha tenido, con guinos constantes a la historia de Nintendo y referencias que los veteranos apreciaran muchisimo. La banda sonora tiene temas pegajosos y ese humor musical tan caracteristico de la saga, aunque no alcanza los picos memorables de entregas como Twisted o Smooth Moves.
Hay un carino evidente en los detalles, en las animaciones exageradas, en los remates comicos de cada microjuego resuelto o fallado. Nintendo sabe que tiene una formula querida entre su base de fans y trata de honrarla, aunque el resultado final se sienta como una version mas segura y menos arriesgada de lo que la saga podria ofrecer.

Veredicto final
WarioWare: Get It Together! es un juego que quiere reinventarse pero que termina atrapado entre la nostalgia de lo que fue y la ambicion de lo que podria ser. El modo cooperativo es una autentica delicia que recomiendo sin dudar, pero el modo historia en solitario se siente mas limitado y repetitivo de lo que la saga nos tiene acostumbrados. Es un titulo que disfrutaran mucho los fans incondicionales y quienes tengan companeros de juego, pero que dejara con ganas de mas a quienes buscaban la locura impredecible de las mejores entregas de WarioWare.

